Santiago Nieto Castillo lanzó una frase que suena a sentencia de cocina vieja: “No hay PAN que dure 30 años”. El coordinador de la 4T en Querétaro destacó que Morena sigue ganando terreno en el estado y que su meta principal consiste en sacar al PAN de la Casa de Corregidora para beneficio directo de la ciudadanía.
El planteamiento llega envuelto en datos concretos de crecimiento territorial y organización interna que contrastan con décadas de administración panista. Nieto presenta el relevo como un ajuste natural, similar a cambiar el filtro de una cafetera que ya solo produce agua tibia. La estrategia se enfoca en resultados tangibles para los queretanos en lugar de mantener estructuras que parecen decorados de museo. Al mismo tiempo, la designación de Nieto y de Imelda Castro como nuevos coordinadores de la 4T en Querétaro y Sinaloa refuerza la presencia del proyecto en dos entidades clave, con tareas claras de coordinación y seguimiento de programas federales.
El movimiento se ejecuta sin aspavientos ni anuncios grandilocuentes, como quien reacomoda muebles antes de recibir visitas. La ciudadanía aparece como destinataria principal del cambio, mientras el PAN queda retratado como un invitado que se quedó demasiado tiempo en la fiesta sin renovar su repertorio. Los nuevos coordinadores asumen el rol con la serenidad de quien ya conoce el terreno y las herramientas disponibles.
Al final, el avance de Morena en Querétaro funciona como recordatorio práctico de que los ciclos políticos también tienen fecha de caducidad y que las renovaciones pueden ocurrir sin necesidad de dramas adicionales ni muebles rotos.


