Las principales organizaciones siderúrgicas de Estados Unidos solicitaron al presidente Donald Trump mantener los aranceles de 50 por ciento al acero y sus derivados, mientras México negocia una reducción de estas tarifas. Cinco asociaciones del sector enviaron una carta al mandatario para defender las medidas establecidas bajo la Sección 232.
La petición surge mientras el gobierno mexicano busca alcanzar un acuerdo con Washington que reduzca los gravámenes aplicados al acero, aluminio, automóviles y autopartes. Entre las alternativas negociadas estaría establecer cupos que permitan ingresar determinado volumen de acero mexicano sin arancel o con una tarifa menor, mientras los excedentes pagarían la tasa completa.
Los productores estadounidenses argumentan que las tarifas han impulsado inversiones por 47 mil millones de dólares y favorecido la creación de empleos y capacidad productiva. México, por su parte, sostiene que mantiene una industria integrada con Estados Unidos y que este país registra un superávit en su comercio siderúrgico con el mercado mexicano.
Los aranceles ya impactaron las exportaciones nacionales. En 2025, las ventas mexicanas de hierro, acero y sus manufacturas disminuyeron 10.6 por ciento, mientras entre enero y julio de 2026 registraron otra caída de 7.1 por ciento.


